Madrid de los Austrias: qué ver, cómo recorrerlo y por qué es una de las mejores zonas para alojarte en Madrid
Si estás preparando una escapada a la capital, hay un lugar que resume como pocos la esencia de la ciudad: el Madrid de los Austrias. Aquí están muchas de las plazas, calles y edificios que ayudan a entender cómo Madrid pasó de ser una villa importante a convertirse en el corazón político y cultural del país.
Pero no hace falta venir con ánimo de opositar a historia. Lo bonito de esta zona es que se disfruta sin esfuerzo: caminando por calles antiguas, entrando en plazas monumentales, asomándote a rincones con siglos de historia y teniendo siempre cerca una terraza, una iglesia, un mercado o una vista que merece una foto.
Además, para quien viene unos días a la ciudad, alojarse cerca del Madrid de los Austrias y de la Puerta del Sol tiene una ventaja muy simple: lo tienes casi todo a mano. Y eso, en una visita corta, vale oro.
Qué es exactamente el Madrid de los Austrias
Cuando se habla del Madrid de los Austrias, se hace referencia a la zona histórica y monumental que creció especialmente a partir de los reinados de la Casa de Austria, sobre todo desde que Felipe II estableció la corte en Madrid en 1561.
Hoy, a nivel turístico, el nombre se usa para señalar una de las áreas más bonitas del centro, entre los alrededores de la Puerta del Sol, la calle Mayor, la Plaza Mayor, la Plaza de la Villa, el entorno del Palacio Real y varias calles y plazas del casco antiguo.
Dicho de forma sencilla: es el Madrid con más sabor clásico, más piedra, más historia y más paseos que apetecen.
Qué ver en el Madrid de los Austrias
1. Plaza Mayor
Es uno de esos lugares que casi no necesitan presentación. La Plaza Mayor es una parada imprescindible por su arquitectura, por su historia y por la sensación de estar en uno de los grandes escenarios del viejo Madrid.
Aquí conviene detenerse sin prisa, mirar la Casa de la Panadería, cruzar sus soportales y observar cómo cambia el ambiente a distintas horas del día. Muy temprano tiene un aire más tranquilo; al atardecer, gana ese punto teatral que le sienta tan bien.
2. Calle Mayor y Plaza de la Villa
Desde la Plaza Mayor, uno de los paseos más agradables es seguir por la calle Mayor, una vía histórica que conecta algunos de los puntos más representativos del barrio.
En ese recorrido aparece la Plaza de la Villa, uno de los rincones con más encanto del centro. Allí se concentran edificios históricos muy conocidos, como la Casa de la Villa, la Casa de Cisneros y la Torre de los Lujanes. Es una plaza menos ruidosa que otras y tiene algo que engancha: parece que el tiempo baja la velocidad.
3. Mercado de San Miguel
No es un monumento del periodo de los Austrias, pero sí una parada habitual en cualquier paseo por la zona. Está junto a la Plaza Mayor y funciona bien como alto en el camino para tomar algo, picar entre horas o simplemente entrar a curiosear.
Es de esos sitios donde conviene ir con el radar del turista encendido: muy bonito, muy céntrico y muy popular. Aun así, forma parte del paisaje actual de esta parte de Madrid.
4. Palacio Real y entorno monumental
El área del Palacio Real suele aparecer en casi todas las rutas del Madrid de los Austrias, aunque el edificio actual sea posterior al periodo de los Habsburgo. Aun así, su entorno forma parte de ese gran núcleo histórico que da sentido al paseo.
La zona impresiona por escala y por vistas. Muy cerca están también la Plaza de Oriente, la Catedral de la Almudena y espacios ideales para seguir caminando con calma.
5. Monasterio de las Descalzas Reales
Es una de las visitas más interesantes para quien quiere ir un poco más allá de la postal rápida. El Monasterio de las Descalzas Reales combina historia, arte y esa sensación de descubrimiento que se agradece en una ciudad tan visitada como Madrid.
Además, está muy bien situado para incluirlo en una ruta a pie desde Sol sin necesidad de organizar nada raro ni depender del transporte.
6. San Ginés y los pequeños placeres del centro
La iglesia de San Ginés aparece en varias rutas, y con razón. Está en una zona muy accesible y conecta bien con otra tradición muy madrileña: terminar el paseo con un chocolate con churros por el centro. No hace falta decir más. Bueno, sí: mala idea no es.
Ruta a pie por el Madrid de los Austrias en una mañana
Una de las mejores formas de conocer el Madrid de los Austrias es recorrerlo andando. No solo porque todo está relativamente cerca, sino porque esta zona se entiende mejor a pie.
Itinerario recomendado
Puedes empezar en Puerta del Sol, seguir por la calle Mayor, detenerte en la Plaza de la Villa, pasar por el Mercado de San Miguel, entrar en la Plaza Mayor y continuar hacia el entorno del Palacio Real. Si te apetece alargar el paseo, remata con el Monasterio de las Descalzas Reales o con una parada en San Ginés.
Qué tiene de bueno esta ruta
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aprovechas muy bien el tiempo,
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ves lo esencial sin grandes desplazamientos,
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combinas monumentos, calles con ambiente y paradas agradables,
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puedes adaptarla a tu ritmo, sin necesidad de plan milimetrado.
Y eso, cuando uno está de viaje, se agradece bastante. Madrid ya tiene suficiente energía por sí sola como para además pelearte con un mapa.
Por qué alojarte en esta zona marca la diferencia
Aquí es donde el viaje cambia de nivel. Visitar el Madrid de los Austrias está bien. Dormir a pocos minutos de todo esto, mejor.
Alojarse cerca de la Puerta del Sol permite salir andando hacia los grandes puntos del centro histórico, volver fácilmente a descansar, aprovechar mejor el día y vivir Madrid con mucha más comodidad. No es lo mismo venir a ver el centro que despertarte dentro del centro.
En el caso de Apartamentos en Sol, esa ventaja se nota especialmente por su ubicación privilegiada en una de las zonas más prácticas de Madrid para el visitante. Desde aquí puedes moverte a pie hacia buena parte de los lugares más conocidos del casco histórico, disfrutar del ambiente del centro y regresar luego a un espacio cómodo, limpio y pensado para descansar de verdad.
Un plus que muchos viajeros valoran
Cuando vuelves de recorrer calles históricas, plazas monumentales y rincones llenos de gente, agradeces tres cosas: buena ubicación, comodidad y tranquilidad. Si además el alojamiento cuida detalles como las vistas, la limpieza o el carácter del edificio, la experiencia deja de ser solo “un sitio donde dormir” y pasa a formar parte del viaje.
Consejos para disfrutar mejor del Madrid de los Austrias
Ve temprano si quieres verlo con otra calma
Las primeras horas del día cambian por completo la experiencia. Hay menos gente, mejor luz y otra sensación en las plazas.
No intentes verlo todo corriendo
Esta zona no se disfruta como una lista de tareas. Se disfruta paseando, mirando hacia arriba y dejándote llevar un poco.
Combina historia y descanso
Una mañana de ruta y una tarde más tranquila funciona mejor que intentar abarcar medio Madrid en unas horas. El centro tiene mucho que ofrecer, pero no hace falta convertir la escapada en una competición.
Madrid de los Austrias: historia, paseo y la mejor base para descubrir el centro
El Madrid de los Austrias sigue siendo una de las mejores zonas para entender la ciudad y, al mismo tiempo, una de las más agradables para recorrer sin prisa. Tiene monumentos, calles con carácter, plazas reconocibles al instante y esa mezcla de historia y vida cotidiana que hace que Madrid funcione tan bien para el viajero.
Y si además puedes alojarte a pocos pasos de todo, la visita mejora todavía más. Porque una cosa es conocer el centro. Otra muy distinta es tenerlo justo al salir por la puerta.
Descubre Madrid desde una ubicación privilegiada
En Apartamentos en Sol puedes alojarte en pleno centro, a un paso del Madrid de los Austrias, la Puerta del Sol y muchos de los lugares imprescindibles de la ciudad. Si buscas comodidad, buena ubicación y una estancia pensada para disfrutar Madrid de verdad, merece la pena echarles un vistazo.