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Si hay una experiencia gastronómica que define Madrid en un solo bocado, esa es el bocadillo de calamares. Puede parecer simple —pan crujiente y calamares fritos— pero cuando se hace bien, es una auténtica institución madrileña.

Muchos visitantes llegan a la ciudad pensando en museos como el Prado o paseos por la Gran Vía, pero tarde o temprano todos terminan haciéndose la misma pregunta: dónde comer el mejor bocadillo de calamares en Madrid.

La buena noticia es que algunos de los mejores están precisamente en el corazón histórico de la ciudad, a pocos minutos de la Puerta del Sol y de la Plaza Mayor. Así que si estás alojado en el centro, tienes la experiencia castiza prácticamente en la puerta de casa.

En esta guía te contamos qué hace especial a este clásico madrileño y dónde probar algunos de los mejores bocadillos de calamares de Madrid.

El origen del bocadillo de calamares en Madrid

Puede parecer curioso que una ciudad sin mar tenga uno de los bocadillos de pescado más famosos de España. Pero ahí está parte de su encanto.

El bocadillo de calamares empezó a popularizarse en Madrid a mediados del siglo XX, especialmente en los bares alrededor de la Plaza Mayor. En los años 60 muchas freidurías comenzaron a servir calamares a la romana dentro de pan crujiente como una comida rápida, barata y contundente.

Con el tiempo se convirtió en un símbolo de la gastronomía madrileña, algo así como el equivalente local al bagel en Nueva York o la crepe en París.

Hoy sigue siendo un ritual sencillo:

  • una barra de pan crujiente

  • calamares recién fritos

  • a veces un chorrito de limón o un poco de mayonesa

  • y casi siempre acompañado de una caña bien tirada.

Qué hace que un bocadillo de calamares sea realmente bueno

Aunque la receta es simple, hay varios detalles que marcan la diferencia entre un bocadillo normal y uno memorable.

Pan crujiente por fuera, ligero por dentro

El pan suele ser una baguette o barra clásica. Debe aguantar bien los calamares sin quedar blando.

Calamares frescos y bien fritos

El secreto está en el rebozado: ligero, crujiente y nada aceitoso.

Cantidad generosa

Los bares tradicionales madrileños no escatiman. Un buen bocata suele ir bien cargado de calamares.

Sencillez

Los puristas lo prefieren sin salsas. Pero cada vez más bares experimentan con alioli, lima o incluso brioche.

Dónde comer el mejor bocadillo de calamares en Madrid

Si quieres probar este clásico como un madrileño, estos son algunos de los lugares más conocidos para hacerlo.

1. La Campana

A pocos pasos de la Plaza Mayor, este bar es uno de los templos del bocadillo de calamares en Madrid.

Abierto desde el siglo XIX, es famoso por su pan crujiente y calamares recién fritos, además de sus precios razonables. Es habitual ver cola en la puerta, pero el servicio suele ser rápido.

La experiencia es totalmente castiza: barra llena, cañas bien tiradas y bocadillos que desaparecen en minutos.

2. Bar Postas

Otra institución madrileña situada muy cerca de la Plaza Mayor.

Este histórico bar empezó como freiduría de pescado y con el tiempo su bocadillo de calamares se convirtió en el plato estrella. En algunos días pueden llegar a vender miles de bocadillos.

Es uno de esos sitios donde la decoración apenas ha cambiado en décadas y donde comer de pie en la barra forma parte de la experiencia.

3. La Ideal

Si buscas un bocadillo contundente, este es el lugar.

La Ideal es conocida por servir bocatas generosos y muy cargados de calamares. El local es pequeño y muchas veces se come de pie, pero eso forma parte del encanto del centro histórico de Madrid.

4. El Brillante

Situado frente a la estación de Atocha, es probablemente el bocadillo de calamares más famoso de Madrid.

Muchos viajeros lo prueban nada más llegar o justo antes de marcharse de la ciudad. Su bocadillo es sencillo, clásico y siempre acompañado de una buena caña.

5. Versiones modernas del bocata de calamares

Aunque el clásico sigue dominando, algunos restaurantes han empezado a reinterpretarlo.

Locales como Hermanos Vinagre o Bareto ofrecen versiones con pan brioche, mayonesa cítrica o alioli. Son opciones interesantes si te apetece probar una versión más creativa de este icono madrileño.

La mejor zona para probar bocadillos de calamares

Si miras el mapa de Madrid, notarás algo curioso: muchos de los mejores bares están concentrados alrededor de la Plaza Mayor y la Puerta del Sol.

Esto tiene una explicación sencilla: aquí es donde nació la tradición y donde todavía sobreviven muchas de las freidurías históricas.

La ventaja para el visitante es enorme. En apenas diez minutos caminando puedes probar varios bares y comparar cuál te gusta más.

Una experiencia imprescindible si visitas Madrid

Comer un bocadillo de calamares no es solo una comida rápida: es una pequeña tradición madrileña.

Forma parte del plan perfecto para un día en el centro:

  • Pasear por la Puerta del Sol

  • Descubrir la Plaza Mayor

  • Entrar en algún bar clásico

  • Pedir un bocadillo de calamares y una caña

Simple, auténtico y muy madrileño.

Alojarse en el centro para disfrutar de la gastronomía madrileña

Si quieres vivir Madrid de verdad, alojarte en el centro histórico marca la diferencia.

Desde Apartamentos en Sol, situados en plena Puerta del Sol, puedes llegar caminando a muchos de los bares históricos donde se preparan algunos de los mejores bocadillos de calamares de Madrid.

Después de un día explorando museos, barrios y mercados, tener el alojamiento a pocos pasos de estas zonas gastronómicas es un lujo.

Además, los apartamentos ofrecen todo lo necesario para una estancia cómoda en el corazón de la ciudad: ubicación privilegiada, vistas al centro histórico y la comodidad de un espacio propio en uno de los lugares más emblemáticos de Madrid.

Disfruta Madrid como un local

El bocadillo de calamares es solo el comienzo. Madrid está lleno de bares tradicionales, tabernas históricas y restaurantes modernos que hacen de la ciudad un paraíso gastronómico.

Si quieres descubrirlo todo a tu ritmo, alojarte en el centro es la mejor decisión.

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